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16 feb 2012

Vamos a hablar aquí del doloroso momento en el que tenemos que pagar lo que hemos pedido; en un bar, en un restaurante o en cualquier otro lugar donde se venda comida o bebida. Muchos ya conocéis algunos hábitos culturales relacionados con los españoles: la típica siesta, las tipiquísimas tapas, etc. Pero ahora vamos a explicar un fenómeno que ocurre en España en el momento de pagar nuestra cuenta. Existen varias formas de pagar, veamos:
1. Cada uno paga lo suyo (que por así decirlo no es muy habitual)
2. Una persona invita a los demás (según en qué contextos puede ser normal)
3. Dividen la cuenta entre todos, independientemente de lo que hayan consumido
4. Marcharse sin pagar, que por supuesto no es la más recomendable
Por supuesto que la número 4 demuestra una falta de educación total y absoluta. Pero me veía en el deber de incluirla en esta entrada puesto que quiero comentar expresiones relacionadas con el verbo pagar. Echemos un vistazo:
  • Pagar a medias/a escote/ a pachas: Todas significan lo mismo, están relaciondas con el punto 3. "A Juan nunca le gusta pagar a pachas, es un poco antipático"
  • Pagar el pato: Esta expresión no se relaciona con ninguno de los puntos vistos arriba. Significa sufrir las consecuencias de una acción sin haber tenido la culpa. "Me han suspendido por copiar, aunque la que ha copiado a sido Marta. No sé por qué tengo que pagar siempre el pato"
  • Hacer un "sinpa" (coloquial): Como he indicado es una expresión coloquial que utilizamos cuando nos marchamos de un lugar sin pagar. Lo dicho, nada recomendable. Aquí os dejo una explicación de lo que sería un "sinpa".
Ahora un gracioso vídeo sobre la costumbre española de invitar. Es cierto que es una costumbre muy extendida pero no hasta tal punto; creo.
¿Y en vuestro país? ¿Cuáles son las costumbres a la hora de pagar? ¿Pagáis a pachas?

5 feb 2011

Bien es sabido por todos que el amor es uno de los grandes motores del mundo, o eso es lo que a mí me gustaría pensar. Se acerca con paso firme una fecha celebrada por muchos y odiada por otros tantos. Yo no voy a declararme a favor ni en contra (aunque los que me conocéis ya lo sabéis).
Existen muchos mitos y leyendas acerca de esta celebración; la más extendida habla de un emperador romano llamado Claudio III que no creía en el amor, éste decía que los soldados enamorados y casados no eran eficientes (se ve que eran un poco flojos cuando había que luchar lo cual no me extraña), por lo que prohibió los casamientos; caso contrario a lo que pensaba un mártir cristiano llamado Valentino.
Él se dedicaba a casar en secreto parejas enamoradas, hecho que  lo llevó a la muerte, ya que por no haber obedecido las ordenes del emperador fue sacrificado un día 14 de Febrero del año 270. Posteriormente y en honor a este mártir, la celebración del Día de San Valentín se hace oficial en el año de 1969 recordando a este santo cada 14 de Febrero.  
Pues una vez en materia voy a plantear una actividad pensada para declarar nuestro amor o nuestras sanas intenciones a personas del sexo opuesto (o mismo sexo, eso depende). Todos sabemos que cuando el amor llama a las puertas de nuestro corazón (que bonito, ¿eh?) el ingenio se agudiza y las barreras de la lengua se saltan con mucha más facilidad. Como muestra el siguiente vídeo, mucha atención que es muy bueno:
La actividad que propongo para San Valentín la podéis ver o descargar aquí.