13 dic 2012

Recientemente he leído en el periódico Polska Viva una noticia sumamente interesante. Resulta que uno de los quesos más antiguos es de origen polaco. Esta curiosa noticia ha servido para acordarme de algunas expresiones que utilizamos en español con la palabra "queso". Espero que os sea de utilidad.
En primer lugar tenemos (entre otras obviamente) la expresión "dársela a alguien con queso". Significa que estamos engañando a alguien, que nos estamos burlando de esa persona. Veamos algunos ejemplos: "Manuel es muy inocente y siempre se la dan con queso, vamos, que se aprovechan de él", "he comprado estos tomates y creo me la han dado con queso porque no son tan buenos como había dicho el tendero".
Otro de los usos de esta "olorosa" palabra podemos encontrarlo en la expresión "estar como un queso" que utilizamos cuando queremos decir que una persona es muy atractiva: "ese actor ha tenido mucho éxito por estar como un queso, porque no actúa nada bien", "fíjate, esa presentadora de televisión está como un queso".
Por último un uso un tanto coloquial y también, por qué no decirlo, menos agradecido. Como todos sabéis el queso desprende en ocasiones un olor desagradable; por eso podemos emplear esta palabra refiriéndonos al olor que desprenden los pies: "uf, lávate los pies que te huelen a queso", "aquí huele a queso"...
¡Pues ala! Todos a comer el fantástico queso polaco y que no os la den con queso.

3 may 2012

¡Hola a todos! Después de un tiempo sin publicar nada retomamos el pulso del blog con una entrada relacionada con la historia de la palabra GILIPOLLAS. Aunque pueda resultar un tanto irreverente me ha parecido interesante e incluso cómico el origen de esta palabra. Como algunos sabréis esta palabrota la utilizamos en español para referirnos a alguien que consideramos bastante imbécil o tonto (DRAE).

Parece ser que en el siglo XVI, bajo el reinado de Felipe III, existía una especie de fiscal de Hacienda llamado Don Gil Imón. A este personaje le gustaba rodearse de gente importante de las más altas esferas. Además asistía a estos actos sociales siempre en compañía de sus dos hijas, las cuales eran verdaderamente feas.
A las jovencitas por aquella época se les denominaba "pollas". Pero ahí no acaba la historia, a la fealdad de las muchachas había que sumar una especie de lentitud intelectual, en pocas palabras, que además de ser feas como un demonio eran un poco cortas. 

Durante los eventos sociales en los que participaba D.Gil Imón sus hijas suspiraban  porque algún "pollo" o muchacho se les aproximase para cortejarlas y conquistarlas.Sin embargo, sus pretendientes, parecían poco interesados en las hijas de D. Gil Imón al comprobar que, aparte de feas, las "pollas" eran además bastante bobas. Así, de esta manera, cuando aparecía D.Gil Imón en compañía de sus hijas, se anunciaba: ¡Ahí llegan D.Gil y sus pollas!

Para acabar esta entrada os dejo con un gracioso monólogo de Santi Rodríguez sobre las personas que creen que lo saben todo (los "enteraos") y los gilipollas.


Fuente del texto: Globedia
Fuente de la imagen: Globedia

28 feb 2012



En esta entrada os propongo una actividad de escritura cooperativa. Consiste en desarrollar entre todos vosotros un breve relato. Las reglas son sencillas: yo os planteo el inicio del cuento y vosotros debéis continuar. Solamente podéis escribir una frase y debéis continuar la historia tal y como la ha dejado el anterior compañero. Este es el inicio del cuento:
"Érase una vez una ciudad polaca. En ella vivía ..."

Fijaos en la fórmula de inicio. En este enlace podéis consultar algunas estructuras útiles para empezar y acabar los cuentos. Veamos algunas aquí:
  • De inicio:
    • Esta era una vez que había...
    • Érase una vez...
    • Había una vez...
  • De finalización o cierre:
    • Colorín colorado, este cuento se ha acabado
    • Y con esto se acaba el cuento
Espero vuestros comentarios. ¡Ánimo y a escribir!

    16 feb 2012

    Vamos a hablar aquí del doloroso momento en el que tenemos que pagar lo que hemos pedido; en un bar, en un restaurante o en cualquier otro lugar donde se venda comida o bebida. Muchos ya conocéis algunos hábitos culturales relacionados con los españoles: la típica siesta, las tipiquísimas tapas, etc. Pero ahora vamos a explicar un fenómeno que ocurre en España en el momento de pagar nuestra cuenta. Existen varias formas de pagar, veamos:
    1. Cada uno paga lo suyo (que por así decirlo no es muy habitual)
    2. Una persona invita a los demás (según en qué contextos puede ser normal)
    3. Dividen la cuenta entre todos, independientemente de lo que hayan consumido
    4. Marcharse sin pagar, que por supuesto no es la más recomendable
    Por supuesto que la número 4 demuestra una falta de educación total y absoluta. Pero me veía en el deber de incluirla en esta entrada puesto que quiero comentar expresiones relacionadas con el verbo pagar. Echemos un vistazo:
    • Pagar a medias/a escote/ a pachas: Todas significan lo mismo, están relaciondas con el punto 3. "A Juan nunca le gusta pagar a pachas, es un poco antipático"
    • Pagar el pato: Esta expresión no se relaciona con ninguno de los puntos vistos arriba. Significa sufrir las consecuencias de una acción sin haber tenido la culpa. "Me han suspendido por copiar, aunque la que ha copiado a sido Marta. No sé por qué tengo que pagar siempre el pato"
    • Hacer un "sinpa" (coloquial): Como he indicado es una expresión coloquial que utilizamos cuando nos marchamos de un lugar sin pagar. Lo dicho, nada recomendable. Aquí os dejo una explicación de lo que sería un "sinpa".
    Ahora un gracioso vídeo sobre la costumbre española de invitar. Es cierto que es una costumbre muy extendida pero no hasta tal punto; creo.
    ¿Y en vuestro país? ¿Cuáles son las costumbres a la hora de pagar? ¿Pagáis a pachas?