En este tema vamos a analizar cómo funciona la publicidad y qué estrategias utiliza para llamar nuestra atención. Para empezar, vamos a comentar el siguiente recurso que explica de manera clara cómo se construyen los mensajes publicitarios:
A partir de este material veremos que un anuncio no es algo improvisado. Detrás hay un proceso muy pensado: se elige un público, se decide qué emoción se quiere provocar y se seleccionan cuidadosamente las palabras y las imágenes.
Además, y aunque solemos estudiar las figuras literarias en poemas o textos literarios, la publicidad las utiliza constantemente. De hecho, muchas campañas funcionan precisamente gracias a estos recursos. Algunos ejemplos muy habituales son:
Metáfora: cuando se compara un producto con otra cosa para hacerlo más atractivo.
Hipérbole: exagerar una cualidad (“el sabor más increíble del mundo”).
Personificación: dar características humanas a objetos o animales.
Antítesis u oxímoron: unir ideas contrarias para crear impacto.
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